martes, 8 de enero de 2019

Seth Globepainter: el escritor que habita de infancia e inocencia el paisaje urbano.










Las motivaciones que mueven a un artista urbano a intervenir a las calles de las ciudades suelen ser muy diversas. Lo indiscutible es, que los artistas que han asumido la calle como medio de expresión se han convertido en los sanadores de nuestro espíritu ciudadano y han fortalecido notablemente nuestra imaginación.








Ese es el caso de Seth Globepainter, que luego de viajar por una cincuentena de países, entendió que son los niños quienes mejor expresan la imaginación y creatividad que necesitamos, y esta a menudo se ve en peligro por la globalización y la modernización, a la vez influye negativamente en las tradiciones locales. Por lo que este artista en sus intervenciones busca evocar esa infancia que vamos perdiendo, representándola con cierta melancolía con niños que leen y disfrutan de emblemáticos juegos en atmósfera lúdica del otrora animado barrio. "Mientras leemos, creamos nuestras propias imágenes sugeridas por las palabras. La pantalla nos hace perezosos y arruina nuestra imaginación", explica. 








Julien Malland (París, 1972), alias Seth Globepainter, además de ser unos de los artistas urbanos más celebrado del planeta, es escritor, editor y director de cine. Como cualquier artista urbano, antes de iniciar una intervención suele buscar un espacio que necesita ser renovado y donde su creación genere un impacto positivo, pero también investiga y se involucra con la comunidad, indaga sobre sus costumbres e interactúa con los artistas locales como los pasos previos que lo llevara finalmente a expresar esa vivencia en un colorido mural donde también subyace una crítica social. En los años 90, Malland estudió en la École Nationale Supérieure des Arts Décorstifs (Escuela Nacional de Artes Decorativas) a la vez que trabajaba en publicidad, se especializó en la ilustración de personajes y esto lo llevó a incursionar en el panorama del graffiti parisino bajo el nombre de Seth. Con el tiempo y motivado por sus múltiples colaboraciones murales tanto en Francia como en el extranjero, este artista se consideró todo un globe painter, por lo que, agregó este título a su nombre anterior, dejando su firma artística inspiradas en la infancia por todas partes del mundo.








Este artista en el 2003 empezó a viajar por el mundo con la intención de satisfacer sus inquietudes acerca de las técnicas en las obras de diferentes artistas urbanos. Estos viajes fueron el detonante a seguir viajando investigando distintas culturas, descubriendo culturas y adaptando sus intervenciones a estas lo cual han influido profundamente en su estilo. Siendo los niños los protagonistas recurrentes de esta experiencia vital en cada espacio que interviene. En el 2010, realizaría una visita la ciudad de Shanghai para regresar ocho años después para presentar un gran proyecto que tuvo lugar dentro de MoCA Shanghai e intervenir de nuevo los antiguos callejones. Esta gran exposición individual en el museo MoCA realizada en marzo del 2018, incluyó elaboradas esculturas e instalaciones específicas para cada sitio visitado, a esto debemos agregar que ese año también realizó la intervención de piso más grandes hasta la fecha en las orillas del Sena en París, superando, la de su paisano el fotógrafo urbano JR. Este proyecto promovido por Itinerrance Gallery y el Ayuntamiento de París, fue pintando en el paseo del Sena junto con los artistas 1010, Momies y Nebay, juntos, crearon una larga serie de coloridas obras de arte por un poco más de una milla. La obra de Julien Malland es una pieza anamórfica visible desde el Pont de la Concorde donde se mostraba a un niño navegando en un bote de papel en el centro de un arco iris, otra encarnación de la genial creatividad que nos hacer ver la ilimitada imaginación y el espíritu de los niños.








En junio del 2018 participó en una creación asociada con el próximo museo de arte urbano en Mausa Vauban en Neuf-Brisach en Francia, donde creó dos piezas interiores que exploran la idea de los niños jugando. Una de las piezas es una instalación de un niño pequeño que rompe una pared para descubrir un pasadizo, deja a su vez, un montón de coloridos ladrillos esparcidos por el suelo de la habitación.








Este enero del 2019, Julien Malland se encuentra realizando una serie de intervenciones en Shanghai, en una entrevista este artista explica que "La forma de vida tradicional que se desvanece está siendo reemplazada por una sociedad de consumo más común", agregando que, "Este tipo de transformación es mundial, pero es más rápida y más repentina en China. Pintar esos barrios vacíos me da la oportunidad de resaltar esta metamorfosis y seguir explorando los hábitos tradicionales chinos que todavía me intrigan". Y que su próximo proyecto lo llevara a los Estados Unidos donde realizará una serie de intervenciones al aire libre para un hospital pediátrico, si como también está trabajando en la culminación de varias publicaciones  que se unirán a las que ha recopilado sus obras y escritos como Kapital, (en colaboración con Gautier Bischoff) ed. Alternatives, 2000, Globe-Painter, ed. Alternatives, 2007, Tropical spray, ed. Alternatives, 2010 y Extramuros. Chroniques d’un Globe-paintered, ed. Alternatives, 2012.




Libro Extramuros chroniques d' un Globe . paintered, ed. Alternatives, 2012. 


"La dulzura y la inocencia de la infancia normalmente contrastan con los entornos caóticos en los que elijo ponerlos", Seth Globepainter.









Los poéticos murales de Seth Globepainter pueden ser admirado en su Instagram da buena.








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