lunes, 1 de marzo de 2021

El arte urbano: de la solidaridad al desproposito.


Mural black live matter realizado en Cincinnati
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"Si no creemos en la libertad de expresión de aquellos que despreciamos,
 no creemos en ella en absoluto".

Noam Chomsky.

Desde hace un par de años atrás, estábamos preparando un artículo sobre Black live matter y la evolución de la historia del graffiti, pero nos tropezamos con los grafittis durante las revueltas por el independentismo o la emacipacion catalana de España de 2017/18. Por lo que, entendemos que arte urbano no solo germina en Estados Unidos, sino que evoluciona y se condiciona segun las circunstancias y el contexto politico y socio-economico que encuentra en cada ciudad del planeta, por lo que podemos encontrar graffitis considerados vandalicos, lúdicos, solidarios o de incitacion al odio. 


Mural homenaje a George Floyd
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Por lo que nos remontamos a finales de los años 70's en New York, donde los jóvenes empiezan a poner sus nombres o seudónimos en los muros de sus barrios, apareciendo el Boom de estilos implementados, en los que se plasma la “firma” con un propio estilo evolutivo, algo muy distinto a lo que realizan los punk en Londres o Ámsterdam donde el graffiti llamaba a la anarquia siendo un soporte para la irritación social y escupir su ira. 



Stencil anarquista
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Ya en los 80's se observan puntos de quiebre en lo que se venía trabajando en las calles de Norte América y se observa cómo esta expresión empieza a mostrar otras propuestas muy distintas, donde del desenfadado empirismo se mezcla con los conceptos que se dan desde la academia y lo más importante es que se solidariza y se hace eco de las causa humanistas, sociales, de raciales, de genero, en fin, que se hace más activista y empático con las causas y con derechos civiles y humanos desatendidos por la sociedad. De este activismo emergieron nuevos exponentes y colectivos, dando inicio a lo que hoy llamamos artivismo, pero este artivismo que como en el caso del barrio de Compton en Los Ángeles, hace uso del el graffiti y el rap como un medio de expresar ira y descontentos. Podemos deducir sin que esto se una sentencia definitiva, que a finales de los 80's el artivismo buscaba cambios constitucionales que tambien incitan al odio y en un "vale todo" que convierten a un arte en una simple herramienta para la propaganda negativa, algo que rotundamente nos lleva nuevamente a la cultura punk de los 70's. Ahora en este siglo que  vive en una época donde reina la posverdad y la información se manipula, el arte solidario que puede otorgar el arte urbano correr el peligro de pasar a ser un desproposito.

El arte urbano es una manifestación artística que en Suramérica se populariza desde el activismo político más radical, como pasa en la ciudad de Buenos Aires o Rosario, ya que en los 80's allí se vivía una feroz dictadura donde todo era cuestion de vida o muerte, "o acabas con ellos o ellos acaban contigo". Desde luego, el graffiti evidentemente era una herramienta que servía como un medio, para denunciar, protestar e informar, y es por ello, que esta expresión estuvo por un largo tiempo relacionada con la protesta política. Por este motivo razón, se considera importante examinar la historia del graffiti en los países con régimen dictatoriales como Argentina o Chile donde la revueltas estufiantiles  buscan cambiar la constitucion o hacer de ella un estamento mas inclusivo, porque en ellos encontramos los cambios e influencias que el arte callejero ha aportado al activismo dentro de la sociedad latinoamericana.



Stencil, Argentina

En el contexto mundial tomaremos y desglozaremos historicamente, el ejemplo más reciente que encontramos "Black Lives Matter". Un movimiento que se viralizó gracias a las activistas Alicia Garza, Opal Tometi y Patrisse Cullors creadoras e impulsoras del #BlackLivesMatter (también conocido por las siglas BLM; en español "Las vidas negras importan" o "Las vidas de los negros cuentan"). Este es un movimiento solidario internacional y descentralizado originado dentro de la comunidad afroestadounidense, comenzó en 2013 con el uso del hashtag #BlackLivesMatter en las redes sociales, después de la absolución de George Zimmerman por la muerte del adolescente afroamericano Trayvon Martin a causa de un disparo de bala. Es importante destacar que este movimiento ha contado con la simpatía y apoyo de importantes políticos norteamericanos, como el de la alcalde de Washington DC, Muriel Bowser, el cual expresó su apoyo a las movilizaciones contra el racismo comisionando un gran mural con la frase en gran tamaño Black Lives Matter, en la avenida principal que conduce a la Casa Blanca con una tipografía amarilla que no podría pasar desapercibida.



Intervención en Washington DC
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La esclavitud es un flagelo de larga data que se sigue practicado en muchas partes del planeta y que fue ejercitado en la América británica desde el principio de la era colonial, y fue firmemente establecido cuando se firmó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. 

En 1861 cuando llega a la presidencia Abraham Lincoln, este abolió la esclavitud, fortaleció el gobierno federal y modernizó la economía y como resultado de esta controversia histórica sobre la esclavitud dio inicio a la Guerra de Secesión que finalizo en 1865 con la derrota del bando esclavista y la abolición de la esclavitud, que dio pie a una segregación racial que se mantuvo desde ese entonces hasta mediados del siglo XX, esta segregación fue aceptada socialmente. Pero la indignación en la población afroamericana fue concentrándose al ver como sus derechos civiles eran continuamente vejados. Muchos fueron líderes negros que le plantaron cara e hicieron frente a esta situación como reverendo Martin Luther King, activista Malcolm X, el escritor Alex Haley, el boxeador Cassius Clay, el cantante Sam Cooke o la activista Rosa Parks. 

El sueño de Martin Luther King de vivir en un país donde sus hijos tuvieran las mismas oportunidades que los blancos, se convirtió en una pesadilla en 1968 año en que fue asesinado, con apenas 39 años, por ser el líder del movimiento de los derechos civiles afroamericanos. La lucha de Martin Luther King contó con el apoyo del presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, también fue asesinado unos años antes Malcolm X quien fuera el propulsor de Black Power y las panteras negras, ultimado por una conspiración de su propia gente o Sam Cooke quien muriese asesinado bajo una circunstancia extraña y bastante bizarra . 



Malcolm X, mural de Tristan Eaton
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El presidente Lyndon B. Johnson, en 1964 firmó la Ley de los Derechos Civiles. Así se puso fin a la separación de negros y blancos en buses, colegios, hospitales, bares y toda suerte de espacios públicos. Pero el problema no acabo allí, debemos agregar el largo y cálido verano de 1967 (en inglés, Long, hot summer of 1967) la misma se refiere a los 159 disturbios raciales que estallaron en los Estados Unidos en el verano de 1967. En junio hubo disturbios en Atlanta, Boston, Cincinnati, Búfalo y Tampa. En julio hubo disturbios en Birmingham, Chicago, Nueva York, Milwaukee, Minneapolis, New Britain, Rochester, Plainfield y Toledo. Los disturbios más destructivos del verano tuvieron lugar en julio, en Newark, Nueva Jersey y Detroit, Míchigan, y muchos titulares de los periódicos contemporáneos los describen como "batallas". Como resultado de los disturbios del verano de 1967 y los dos años anteriores, el presidente Lyndon B. Johnson estableció la Comisión Kerner para investigar los disturbios y los problemas urbanos de los afroamericanos.

La lucha por los derechos civiles ante la cruel segregación tiene muchas hojas oscuras en la historia americana, por ejemplo, los disturbios raciales de Chicago de 1919 fueron un importante conflicto racial que tuvo lugar en dicha ciudad del estado de Illinois entre el 27 de julio y el 3 de agosto. Durante estos disturbios, varias decenas de personas murieron y cientos resultaron heridas. Esta crisis se desencadenó cuando un joven negro fue golpeado con una piedra y acabó falleciendo en una playa exclusiva para blancos. Entonces las tensiones existentes explotaron y degeneraron en varios días de disturbios y violencia generalizada. Se considera el peor de los cerca de 25 disturbios ocurridos durante el «verano rojo de 1919» en Estados Unidos, llamado así a causa de la violencia y las numerosas muertes por todo el país. También se debe de considerar La masacre racial de Tulsa (también llamada disturbio racial de Tulsa, la masacre de Greenwood o la masacre de Black Wall Street) de 1921 tuvo lugar el 31 de Mayo y el 1 de junio de 1921, cuando multitudes de residentes blancos atacaron a residentes y negocios negros del distrito de Greenwood en Tulsa, Oklahoma. Se le ha llamado "el peor incidente de violencia racial en la historia de Estados Unidos". El ataque, llevado a cabo por tierra y desde aviones privados, destruyó más de 35 bloques cuadrados del distrito, en ese momento la comunidad negra más prospera de los Estados Unidos, conocida como "Black Wall Street".

Actualmente, los afro-estadounidenses enfrentan un serio problema de violencia policial. Esta cifra de la violencia policial contra afroamericano, que afecta más a negros que a blancos y esto se enmarca en la Presidencia de Donald Trump, un mandatario que es criticado por exacerbar a la supremacía blanca y de discriminar a poblaciones negras, latinas, musulmanas, entre muchas más, nadie cree que Biden genere cambios sociales o espirituales que necesita esa nación, el graffiti tampoco genera esos cambios pero desnuda a la política, la economía, la sociedad y hace visible los problemas para que sin caer en tendencias populistas entre todos evolucionemos y busquemos esos cambios.



Mural en contra del racismo.


Volviendo al Black Lives Matter, este comenzó a ganar reconocimiento a nivel nacional por sus manifestaciones después de la muerte de dos afroamericanos en 2014: Michael Brown y Eric Garner, El 17 de julio de 2014, Eric Garner murió en Staten Island, Ciudad de Nueva York, después de que un oficial del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) lo estrangulara durante unos 15 a 19 segundos mientras estaban arrestándolo. El 3 de diciembre de 2014, el gran jurado del condado de Richmond exculpó al agente policial. El hecho provocó protestas públicas y manifestaciones por todo el país en contra de la brutalidad policial contra los afroamericanos. El 13 de julio de 2015, la ciudad de Nueva York anunció un acuerdo extrajudicial en que se comprometía a pagar a la familia Garner 5,9 millones de dólares, dando lugar a protestas y disturbios en Ferguson y en la ciudad de Nueva York. Desde las protestas en Ferguson, los participantes del movimiento se han manifestado en contra de las agresiones y muerte de numerosos afroamericanos por acciones policiales, incluyendo a  Rodney Glen King fue un taxista estadounidense. Conocido por haber sido agredido brutalmente por varios agentes de la policía de los Ángeles lo que llevo a feroces disturbios en esa ciudad a partir de la noche de 3 de marzo de 1991 después de haber sido perseguido por estos estando en libertad condicional por robo Tamir Rice, Eric Harris, Walter Scott, Jonathan Ferrell, Sandra Bland, Samuel DuBose, Freddie Gray y George Floyd.


Obama, cartel realizado por Shepard Fairey.

Está claro que las grandes revoluciones siempre tendrán a las ciudades como escenario, y las ciudades se han inclinado por el graffiti o las intervenciones urbanas, esto se debe a que, desde mucho tiempo, ha sido compañía, y parte de nuestro paisaje común. El transeúnte que se mueve por la ciudad se tropieza un océano de manifestaciones y expresiones visuales producidas por la misma ciudad. Manifestaciones que son aprovechadas o desaprovechadas como se ha querido, por ejemplo, el poder político, el fascismo hizo uso del cartelismo, y luego del muralismo del que durante el gobierno de Stalin y Mao dogmaban a la ciudadanía. Este movimiento artístico y absolutamente propagandístico llamado "realismo socialista" se materializaba en China generalmente en literatura y en los enormes murales que ensalzaban la épica de los trabajadores y a la revolución. 



Mural revolucion cultural china de 1966

Definitivamente, el arte social y político reflejado en las calles a través de arte urbano es un poderoso lenguaje que hablan en silencio pero con insistencia, es un lenguajes testarudos e inquietante, que impregna los ojos más allá de la rápida mirada distraída y no involucra al poder porque no desea quitarle poder a uno para otorgárselo a otros, es decir, no debería ser asi, como sucedió con el realismo socialista en la China de la “Revolución Cultural” (1966-1969), revolución que llevó al país al borde del colapso. Las “Guardias Rojas, por lo general formada por campesinos marginados y resentidos, quienes se apoderaron del país, ocupado edificios oficiales, fustigado a todos aquellos; profesores de universidad, magistrados, altos cargos de la administración que, según su opinión, carecían de fervor revolucionario. Esta  revolucion cultural fue una maquinaria para el desquite que produjo numerosas víctimas por la represión donde  los mas afortunados fueron enviados al campo a seguir cursillos de “reeducación”, que en realidad eran trabajos forzados llenos de humillaciones.

La “Revolución Cultural” terminó llevando a zonas del país a la anarquía. Mao se vio finalmente forzado a recurrir al ejército y reimponer el orden. El gran objetivo de esta gran alboroto social se había cumplido: los moderados, que amenazaban el poder de Mao, habían sido arrinconados, y, a la vez, se había evitado que la población criticara las múltiples disfunciones económicas y sociales que sufría el país. Definitivamente, las consecuencias de este experimento social fueron muy graves. Por un lado, el caos en el sistema educativo y la destrucción de las elites del país donde un profesor de universidad puede ser convertido en un peón y considerado como enemigo. Por otro lado, un tejido social no puede ser traumatizado por la brutal represión derivado de una política de estado.


Mural revolucion bolivariana
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Las vidas de los ciudadanos de color “claro que” cuentan y el poder negro “existe”,y existira de la misma forma que el de otras comunidades que pueda acceder a la educación y ser parte activa en la dinámica de una sociedad, solo necesitamos el debido respeto, tener una vida digna y valorada. Por ellos, muchos somos lo que creemos que la comunidad negra debería regocijarse de sus logros que no son pocos, como tener un presidente de color Barack Obama, que fue votado tambien por blancos y látinos y obtener de Hollywood una especie de"place"de la diversidad en el cine, donde hasta en una película de vikingos debe tener un personaje de color para que no salten las alarmas del racismo. Asimismo, debemos exigirle a esta comunidad racial la misma equidad y solidaridad que reclaman, porque también trasciende que ellos discriminan a solo hacerse eco de sus problemas, y miran hacia otro lado, ante los problemas de otras comunidades distintas a la suya, ya sean religiosas, étnicas o raciales.La filosofa Angela Davis enfatizó;" la inclusion y la diversidad no son suficiente, ni siquiera son deseables cuando suponen integrarse en una sociedad que mantiene multiples focos de opresión (de raza, de clase, de género...). Pues, no se trata de ser incluidos parcialmente en una sociedad o sistema mediático que mantienen suse structuras descriminatorias, sinio crearotra sociedady, para ello es necesario abordar tambien las desigualdades.



Mural feminista en Madrid
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Finalmente, debemos tener en cuenta que no se han escrito todo sobre las intervenciones urbanas llámense: murales, graffiti e esténcil,por lo que  podemos decir con cierta certeza, que el arte urbano permiten sacar a las personas de la rutina visual y estética urbana; que si bien forma parte de la contaminación visual. Lo que esta manifestación no debe permitirse, es formar parte de la alienación o contaminación mental de un segmento de la sociedad, tengamos presente como el movimiento feminista ha degenerado en un feminismo extremista y agresivo, algo que han llamado peyorativamente feminazi, que hacen uso de los muros y las redes sociales como un poderosos colectivo de haters que atacan indiscriminadamente todo lo que consideran patriarcal, incluyendo, a las feministas moderadas. Debemos tener en cuenta que, la la libertad y la tolerancia comen de un mismo plato. 

domingo, 24 de enero de 2021

Coney art Walls: parque, playa, algodones de azúcar, graffitis y libertad.

 

 







El arte urbano es una manifestación relativamente reciente, los registros fotográficos y bibliográficos demuestran que testa actividad llegó al continente americano a mediados de los años 70. aunque, los posibles antecedentes del arte urbano según algunos investigadores lo estiran y lo remontan a los primeros graffiti que se escribieron sobre los muros de la desaparecida ciudad de Pompeya en aquel lejano imperio romano, desde luego, también encontramos antecedentes en la París de los 60. Con el paso del tiempo, está actividad fue evolucionando, nutriéndose de diversas vanguardias y estilos artísticos del siglo XX, perfeccionando sus técnicas de inscripción; por lo cual, podemos encontrar en la actualidad una variedad de graffitis que van desde el más rústico mensaje en espacios abandonados, hasta los más elaborados diseños del graffiti art en las gigantografias de esos murales que embellece las fachadas y medianeras de muchos edificios en las distintas ciudades del planeta, todo esto no deja dudas, que el arte urbano es la nueva vanguardia con la que cuenta las artes plásticas.

En esta oportunidad hablaremos del Coney Art Walls que se presenta como un museo extramuros, consistió en colocar paneles que fueron intervenidos in situ en un solar de la calle donde se encuentra unos de los parques mecánicos más afamado de la capital del mundo. Este parque como cualquier otro es un espacio ferial, ruidoso en sonido y color donde se hacen fiestas, en medio algodones de azúcar, palomitas de maíz, mucha comida chatarra y libertad, por lo que estimamos que este evento no buscaba rescatar o darle una fuente de identidad a un espacio como pasa con otros festivales de arte urbano.

Estos paneles a manera de muros colocados para que fueran intervenidos por los artistas urbanos más reconocidos del mundo en un parque que es un espacio icónico de la ciudad de Nueva York, este ha sido retratado en cientos de películas, situado en la localidad neoyorquina que lleva el mismo nombre en el distrito de Brooklyn, no necesita ser reivindicado, por lo que este festivales es un evento lúdico que le otorga color a un espacio, de por si colorido. Por lo que vislumbramos que Coney Art Walls es una exposición abierta al público que busca ser otra atracción que arrimar el arte urbano a los veranos neoyorquinos.

Coney Art Walls fue un evento que se nos quedó en el tintero de este blog porque esperábamos la edición 2019. Evidentemente, no se celebró en 2020 por la pandemia que confinó a los habitantes de la ciudad en sus casas. Por lo que podemos decir que este evento situado concretamente en Bowery Street, West 15th Street y Stillwell Avenue cerca del paseo marítimo y la playa de Coney Island formó parte del amplio itinerario cultural de Nueva York. Coney Art Walls al estar emplazado en el corazón multicolor del distrito de atracciones de Coney Island, como se dijo anteriormente este evento llenó las pupilas de quienes lo visitaron, agregándole más ruido visual a esa zona. No obstante, Coney Art Walls contó con mucho espacio de respiro entre cada intervención que se encontraba en las aproximaciones del restaurante Nathan's y a poca distancia del parque de atracciones Wonder Wheel de Deno, el Luna Park, la famosa montaña rusa conocida como Cyclone, el acuario de Nueva York, el nuevo anfiteatro Ford y el parque MCU.

Coney Art Walls como evento cautivó a decenas de miles de visitantes durante todo el verano y más allá. Esta intervención a diferencia del festival de arte urbano de Bushwick, barrio situado al norte de Brooklyn víctima de la especulación inmobiliaria por lo que este festival tenía un claro sentido social, mientras, Coney Island al ser denominado museo al aire libre de arte callejero comisariado por Joseph Sitt y Jeffrey Deitch adquirió un sentido más museológico. Ubicado cerca de la playa y el paseo marítimo de Coney Island, este proyecto de arte público también ofrecía al igual que el Upfest de Bristol, entretenimiento en vivo y contando con la participación de los restaurantes populares de toda la ciudad de Nueva York.

El festival Coney Art Walls en lo artístico presentó sesenta y ocho murales y proyectos de paredes de 2015-18 de muchos de los artistas urbanos más importantes del mundo. En 2018, Coney Art Walls contó con las obras de reconocidos artistas locales e internacionales entre lo que se encontraban gente como Crash, Daze, Lee Quinones, Ron English y Miss Van, así como Aiko, Alexis Díaz, Buff Monster, Chris Stain, D * Face, Eine, eL Seed , Ganzeer, Haze, How & Nosm, Icy & Sot, IRAK, Jim Drain, John Ahearn, Kashink, Lady Pink, The London Police, Mark Bode, Mister Cartoon, Nina Chanel Abney, Nychos, Pose, RETNA, Sheryo & The Yok, Tats Cru, Skewville, Tristan Eaton y artistas emergentes como Timothy Curtis, Lauren Halsey y Shantell Martin.

Este festival neoyorquino al igual que otros festivales de arte urbano alrededor de mundo, sin dudas, le otorga un significativo apoyo a una expresión artística que irrumpe en lugares inesperados y carga con la incertidumbre de ser borrado en cualquier momento y a pesar de ser un arte efímero su función es la transformación permanente del paisaje urbano.



lunes, 23 de noviembre de 2020

El arte urbano y artivismo feminista pierden a una aliada brillante, fallecio la artista Hyuro

 


Este aciago 2020 nos trajo la triste noticia de la muerte de Tamara Djurovic, artista de 46 años,nacida en argentina 1974 y afincada en España desde 2005, conocida como Hyuro, quien falleció en la mediterránea ciudad de Valencia, dejándole un importante legado en sus muros y a otros tantos muros de medio mundo que ahora están de luto. No hay duda, que el legado pictórico de esta artista es de un inapreciable valor porque Hyuro fue una de las pocas mujeres que ha conseguido abrirse paso en el campo del muralismo internacional. Un terreno que los hombres copan y en el que apenas unas cuantas mujeres han conseguido hacerse camino, porque además de talento y motivación hay que tener mucho coraje. Sin lugar a ningún tipo de dudas, Hyuro ha sido una de esas mujeres que en cada mural nos entregó arte e intrepidez.


Si revisamos la trayectoria de Hyuro encontramos que a lo largo de los últimos 10 años, ha recorrido muchas ciudades, desarrollado sus proyectos en su Argentina natal, Brasil, México, Estados Unidos, Marruecos o Túnez,  así mismo como en gran parte de Europa. Pero es en la ciudad de Valencia donde desarrolló la mayor parte o las más importantes intervenciones de su trayectoria. Esta artista ha trabajado en sintonía con los múltiples contextos sociales con los que se ha encontrado. Mostrándose más que como artista como una persona reivindicadora y solidaria con las distintas causas, podemos notar su participación en la primavera valenciana del 2012 y su apoyo irrestricto al feminismo, aunque sus intervenciones ha recorrido toda la península ibérica con sus murales y a pesar, que muchas de sus obras con el paso de los años se han desvanecido, todavía podemos encontrar algunas de sus intervenciones en el centro histórico de la ciudad de Valencia. También se conservan tres de las paredes más icónicas de la ciudad. Un homenaje a Jane Jacobs que pintó en el barrio marítimo del Cabanyal; su participación en el proyecto Sense Murs, en el barrio de la Punta, con la figura gigante de una mujer defendiendo la huerta con tomates; así como su intervención en la fachada del edificio de La Base, en la Marina, donde realizó una de sus conocidas escenas de multitudes.


En 2019, participó en "Murales Interactivos Mujeres de Ciencia" impulsado por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el centro de innovación Las Naves del Ayuntamiento de Valencia, en colaboración con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Considerado mejor proyecto del año de divulgación científica por la Red Nacional de Unidades de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i), incluye ocho murales en distintas partes de la ciudad de Valencia. En esta iniciativa, la artista colombiana Natalia Gallego "Gleo" intervino en el barrio de Nazaret con una obra dedicada a la matemática Katherine Johnson, y Hyuro participó haciendo un mural en el barrio del Carmen homenaje a la urbanista Jane Jacobs. Aparte de estas dos obras, hubo otras dedicadas a la bioquímica Margarita Salas, a la astrónoma, matemática y filósofa Hipatia de Alejandría, a la cosmonauta Valentina Tereshkova, a la oncóloga Ana Lluch, a la oceanógrafa Josefina Castellví y a la ingeniera Hedy Lamarr.


Las intervenciones de Hyuro ha sido un trabajo que al igual que los muros fueron madurando en forma y color. Sus dibujos que al principio era de composiciones sencillas, de un trazo limpio y delator, lo suficientemente contundente para mostrar lo que deseaba expresar, encontrábamos que sus trabajos trataban sobre la mujer, su mundo interior, la situación social, la feminidad, el trabajo o el aislamiento. No obstante, estas intervenciones pasaron a ser más complejas sin perder ese carácter contestatario, paso a paso su dimensiones se agigantaron pasaron a ser más elaborados y seductores.


Los murales de mujeres destacan por el buen uso del color y la fuerza innata que reflejan, pintada a menudo sin rostro, para que todas las mujeres se vieran reflejadas en ellas. Aquellas eran mujeres que con el gesto de sus manos y de su cuerpo muestran que luchan a diario por un espacio equitativo en la sociedad. Pero lejos de etiquetar a esta artista de ser una enfurecida feminista, debemos decir que las mujeres de Hyuro son luchadoras, con un delicado y artesanal discurso reivindicativo, político y de género que le otorga el arte; que nos habla de una realidad o la vida cotidiana de manera creativa.


Hyuro recurrió a los muros no como un panfleto reivindicativo sino como un espejo en el cual se proyectaba a la vez de ser un espacio donde buscarse constantemente como una nueva oportunidad que invitan a los paseantes a un acercamiento. Hyuro es de esas artistas que supo incorporarse a la ecología del espacio urbano para dialogar con la calle con respeto y cariño.

Arte urbano, el muralismo y todos somos afortunados de haber tenido a Tamara Djurovic, porque Hyuro aun permanece en los muros de la ciudad Valencia, ciudad que la adopto como una hija más, algo que Hyuro supo agradecer en cada intervención, en cada ladrillo, desde luego, todas las mujeres con historias feministas que sus pinceles supieron honrar.

Solo basta que la calle la piensen para que Hyuro sea un buen recuerdo. Solo nos queda darle las gracias a Hyuro por haber sido parte de nuestro universo y desearle un buen viaje.


 @h_y_u_r_o 

martes, 27 de octubre de 2020

Entrevista a Susan Applewhite


Encontramos a las artistas Susan Applewhite por Instagram y enseguida nos llenó los ojos con las intervenciones que va dejando por las calles, intervenciones que se mueren de ganas de convertirse en locas carcajadas ante la mirada de una ciudad que observa. Applewhite es una artista que gratuitamente le deja a las  calles una placentera muestra de su creatividad y talento. Por lo que, este blog TDB como amantes del arte que se hace en la ciudad, se puso como tarea, contactar, conocer y entrevistar a esta ciudadana hecha artista que emerge dentro del arte social urbano de Caracas para ser de nuevo ciudadana.

 De antemano, le agradecemos a Susan Applewhite por concedernos esta entrevista, por lo tanto, es muy satisfactorio para todos los que participamos en este blog dejarle con esta entrevista.

TDB.- Para que la gente te conozca, Cuéntanos, ¿cuánto tiempo llevas formando parte de la ecología del arte urbano de la ciudad y dónde te formaste?

Hola, primero que nada, agradecer por estos espacios que ofrecen para poder acercarme un poco más y por otros medios al público.

Mi acercamiento con el arte comenzó a finales del siglo pasado, en un pequeño taller en el que tuve la oportunidad de canalizar, todas aquellas energías y ganas de inventar que revoloteaban en mí.

Mi relación con la calle arrancó a principios del 2017, en esos tiempos donde las circunstancias y las esperanzas nos hacían permanecer en casa, me refiero a las protestas y a la lucha, en la que me vi sumergida todo ese año.

Protestaba en las calles y protestaba en casa creando. Y de ahí surgió la idea de llevar mi arte a las calles.

TDB.- Caracas contaba hace unos años atrás con una buena cantera de artistas urbanos, pero muchos han emigrado, pero por tu apellido pareciera que tu fuera una artista extranjera que vino a renovar el desolado arte urbano caraqueño, ¿eso haces?

Nací en Caracas, soy criollita,  viví mucho tiempo fuera y cuando regrese me di cuenta que amo demasiado esta ciudad, sus desniveles, sus soles y sus verdes. El apellido me toco y me encanta!!!


TDB.- Guardando cualquier tipo de discrepancias, ¿qué diferencia encuentras entre el mundo del arte callejero y el galerístico?

Hoy en día  en Venezuela todo está muy dividido, para exponer tienes que estar parcializado o tienes que tener mucho dinero. En la calle soy libre!!!, expongo donde se me antoje y para todo el mundo. Me gusta llegar a las personas que no acostumbrar visitar museos y galerías.

TDB.- ¿Cómo percibes la escena del arte urbano en Venezuela y que artistas venezolanos han llamado tu atención?

El arte urbano en Venezuela está como está todo en el país, en el abandono, cada vez es más cuesta arriba adquirir materiales y ganas. Pero siempre hay una fuerza, un rayito de luz que te anima a seguir.


TDB.- Como artista urbana ¿qué buscas y qué encuentras con tus intervenciones urbanas? 

Busco distraer, llamar un poco la atención y desconectar temporalmente algunas cabezas.

Encuentro mucho agradecimiento pero también una fuerte carga de sufrimiento, resentimiento y destrucción.

TDB.- Tomando en cuenta el uso que haces del diseño gráfico, te acerca mucho al Pop art, por lo tanto, ¿cuáles son tus referencias artísticas?, y si tienes algún artista urbano particular como referencia, dinos ¿quién y por qué? 

Me gusta el lenguaje de los símbolos y los iconos, tienen mucha fuerza y significado, además de ser muy rápida y fácil su lectura, lo que ayuda mucho a la interpretación del mensaje que quiero entregar. La gente pasa caminando apurada o en carro y es muy poco el tiempo de interacción con la obra.


TDB.- Bien sabemos que la calle impone un sistema de relaciones más directa, algo que es imposible en las galerías y museos, ¿qué te impulsó a intervenir en la calle y qué tipo de relación le propone Susan a la ciudad?

Voy a la calle porque  voy al ciudadano común, al que no tiene tiempo o ganas o curiosidad de acercarse a un museo o galería. Quiero llevar mensajes a la gente o simplemente distraerlos un rato, las dos funcionan.

TDB.- Se dice que un espacio urbano se hace público, a medida que se fortalece la imaginación y la creatividad ciudadana, ¿cómo artistas eres de la que creas o la que recreas espacios?

Más bien yo diría que transformo espacios. Mobiliario que alguna vez cumplía con su función y que pasó a ser chatarra abandonada se transformó en mi lienzo y en mis marcos y ahora son obras de todos.

TDB.- Los espacios públicos son espacios pasajeros, dinámicos, cambiantes, pero sobretodos son espacios democráticos, ¿qué opinión te merece esos artistas que siendo artistas urbanos se apropian de los espacios, incluso, llegan a dañar otras intervenciones que se encuentren dentro de un espacio que ello creen que forman parte su territorialidad?

Somos libres, la calle es de todos. No acostumbro dañar mobiliario ni intervenciones de otros artistas. No soy quien para juzgar porque no sé qué está pasando por la cabeza de nadie y no me gusta decir que de esa agua no beberé.


TDB.- ¿Como artista urbana has contado apoyo institucional? 

Para el arte callejero he recibido mucho apoyo de particulares, tanto de materiales como en el momento de las instalaciones.

TDB.- Caracas es una ciudad con una urbanidad extraviada y altamente polarizada, todo gracias a la política, también es una ciudad desaliñada, llena de monumentos a la desidia como cabinas telefónicas inoperativas o paradas de autobuses y vitrinas publicitarias en ruinas que no se utilizan, algo que, sin dudas, le trae más ruido visual a una ciudad ya ruidosa. ¿Cuál es, tu postura artística, la de hacer visible estos monumentos o tenerlos como excusa plástica para realizar ingeniosas intervenciones  y cuál es el mensaje detrás de tus intervenciones?

Mi intención desde el principio fue darle vida a estos monumentos abandonados y destruidos que hablan solos, en ellos hay tantas historias y tantos recuerdos, que además de ser el marco perfecto para mi obra son un complemento para ella.

Los mensajes varían según mi estado anímico y emocional, muchas veces hablan de como mi interior afecta mi funcionalidad y otras  de como las circunstancias determinan mis emociones. A veces los mensajes son directos y contundentes y otras son más light. No hay reglas, tan libre como lo que quieras pensar.

TDB.- Por lo general, son pocos los artistas urbanos que cambian su propuesta porque pierden la firma con el cual los identifica la gente en la calle, tu propuesta es muy neo Pop ¿tienes una propuesta aparte de la que expones en las calles caraqueñas?

            No me etiqueto con ningún estilo ni con ninguna técnica, todo lo que pasa por mi cabeza busco la manera de expresarlo, a veces sale una valla para la calle, otras un post digital o a veces ensamblo algo. Trato de no limitarme, a veces canto, no muy bien, pero canto.


TDB.- ¿¡Qué está por venir!, qué proyecto tienes en mente Susan Applewhite?

Quiero salir un poco de Caracas, quiero ampliar mi diámetro expositivo.

 

Un día a la vez.

Applewhite


 Muchas gracias @susan_applewhite, nos vemos en la calle.


jueves, 8 de octubre de 2020

Colorear la ciudad sin salirse de la linea

 

Faro de ajo, Cantabria, intervenido por Okuda.

Encontramos un artículo en la sección Icon design del diario español El País, del mes septiembre, escrito por Marc Luelmo, titulado "Dónde acaba la obsesión española por colorear edificios: de Okuda a Boa Mistura", en el cual básicamente tocaba el tema de lo que denomina "vandalismo institucionalizado, desde luego, la falta de criterio en el arte urbano español".

En los 80's, el arte urbano ciertamente se hizo invasivo, porque más que ser una expresión artística que captó el interés de la gente joven que vieron en este grafismo una manera de manifestarse, también se convirtió en una manifestación social que abarcaba varias luchas, por lo que se aplicaron fuertes medidas en Norteamérica para reprimir este arte al cual fue considerado vandálico y en muchos casos extremista. Estas medidas fueron empujando al arte callejero de la ciudad de Nueva York en la costa este a la costa oeste, a la ciudad de Los Ángeles donde el Wildstyle se hace más ecléctico y codificado, al vincular la cultura punk californiana a la vez del hip hop de los barrios marginado afroamericano lo que derivó en el N.W.A. y sin dejar de ser invasivo conectó con la cultura Chicana y Skate, por lo tanto, es un arte flexible e incluyente.

Graffiti de Gerard Zlotykamie

Durante esa década 80's, el arte urbano viaja de vuelta a las ciudades europea, y decimos de vuelta, porque hay registros del intervenciones urbanas que data de los 60, como la del artista francés Gerard Zlotykamie alias Zloty que Junto a Daniel Buren y Ernest Pignon-Ernest, fue uno de los iniciadores del arte urbano en Francia de hecho hay graffiti de Zloty que data de 1964. En la ciudad de París el arte callejero se explayó con un renovado perfil, desde luego, alimentado por el carácter contestatario del mayo francés y la poética del situacionismo, otorgándole a este arte una generación interesante de artistas como Blek le Rat o Jef Aerosol quienes cuajaron muy bien dentro de la cultura urbana de la ciudad luz. En el caso, de Inglaterra este arte alcanzó su cumbre en Bristol, la ciudad de Banksy, ésta ciudad dominada por la clase media trabajadora encabezaría el inventario de las principales ciudades europeas con mejor cultura para el arte urbano, de hecho, allí se celebra  uno de los festivales europeos más importantes para el arte urbano. Para muchos investigadores, el arte urbano en esta década reconecta con las distintas tendencias artísticas de la modernidad por lo que deja de lado el carácter panfletario y tiende más al arte mural.

Mural Hondarribia, una pequeña localidad costera guipuzcoana

Ya en los 90's, notamos que el arte urbano da un paso al lado de la clandestinidad al ser este más tolerado, incluso, podríamos afirmar que el arte urbano pasaba a ser un arte institucionalizado, mejor dicho, pasó a ser arte absolutamente mercadeable y resultó bastante snob, por lo tanto, los artistas urbanos que furtivamente intervenía los espacios públicos, pasaron a ser celebridades alabadas por yuppies, hipters en galerías y museos. Los hipters que es una subcultura urbana que proviene de la clase media,  y  que nace en los 50's y renace a finales de los 90's son los más afines a esta manifestación por ser  amantes de los espacios culturales, de la creatividad y la tecnología. Ellos fueron quienes aceptaron y más se involucraron con la cultura del graffiti al trasladarlo a sus propios intereses, si bien, esta subcultura no tiene un vínculo directo con el arte urbano, suelen apreciar este arte urbano porque los conecta con su devoción a lo retro y la nostalgia, además se valen del este arte para ornamentar y gentrifican los espacios urbanos.

En este nuevo siglo son las administraciones municipales las que permiten y promueve actuaciones murales, que dicho de paso, que suelen resultar ajenas a edificios y a vecinos. Es que el poder político, entendió los buenos resultados que trae consigo darle un poco de color al paisaje gris de una ciudad, además esto de colorear como decisión política es muy rentable, es decir, podemos pintar la ciudad pero sin salirnos de la línea.

Mural de C215, Tudela.

La recuperación de los espacios públicos por medio de murales conlleva a una instantánea y favorable instagramización, pues, cada foto de un mural contendrá el hashtag con la localidad y el espacio recuperado. Según indica algunos sociólogos que esto también es una forma de perversa turistificación donde, de nuevo, los vecinos son los de menos. Un mural recién pintado tiene un efecto inmediato en las redes con fecha de caducidad, porque la cultura visual necesita cambios de ciclo, si no pasara a ser un nuevo ruido visual cuando este mural se consuman por  sí mismo y, a medida que se multiplican estas intervenciones pierden su relevancia e interés. Se puede decir que lo que comenzó con acciones de revitalización de aquellos barrios en peligro de exclusión y como una apropiación del espacio público ahora se está convirtiendo ahora en un riesgo para el patrimonio de mismo barrios.

En relación a las ciudades, entendemos que las ciudades americanas son ciudades nuevas que siempre están en construcción en relación a las ciudades europeas, por lo tanto, tiene una enormidad de elementos externos que interfieren en la propia lógica de la ciudad, entre ellas la globalización que hace que tengan que enfrentarse a problemas mundiales con infraestructuras locales, en el caso europeo, debemos tomar en cuenta que la mitad de la arquitectura que se firma en Europa es producto pensada restauración. Asimismo, conviene tener en cuenta que en ese mismo porcentaje las ciudades europeas no solo busca preservar el valor cultural de sus edificaciones, sino también, busca reformar la posibilidad de vivir y mejorar la calidad de vida en las ciudades, evitando que la esta ciudad acabe con nuestra salud, y eso pasa, por hacerla autosustentable, ecológica, es decir, reducir el consumo energético son los objetivos principales de todos los proyectos más ingeniosos de las ciudades. También hay que tener claro,  que no solo los artistas urbanos tienen a la ciudad como su patio de recreo, los arquitectos también, ya que estos se forman en arte y a través de la estética propia o ajena van edificando su propia aportación en la mejora del mundo,

Mural estación de autobús de la sevillana Plaza de Armas.

El uso del arte para transformar agradablemente el entorno urbano, generó lo que se llamó “plop sculture", que era la siembra de esculturas que a la larga se convertían en perpetuos monumentos. Ahora, en esto, de urbanizar a la humanidad, se han creado los llamados Freespace o espacio gratuito o “regalado”, que generan algunas arquitecturas, Freespace puede ser un “espacio de oportunidad, un espacio no programado; un espacio libre para usos no concebidos”. El espacio gratuito como aquello que sucede cuando “los edificios mismos encuentran maneras de compartir e involucrarse con la gente a lo largo del tiempo, incluso mucho después de que el arquitecto ha salido de escena que es un espacio que puede estar concebido para todo o para nada.

 Pero vamos ocuparnos del artículo de Marc Luelmo, donde se deja entrever el conflicto que trae el manejo de los espacios para la libre expresión, probablemente, es a partir de esta premisa comienza lo que Marc Luelmo llamó en su artículo la obsesión española por colorear edificios. El arte urbano comenzó con acciones efímeras y en medianeras de los edificios, ahora se ha convertido para los defensores del patrimonio en un "vandalismo institucionalizado", porque ahora son los ayuntamientos los que solicitan intervenciones a los artistas urbanos, desde luego, esto para los defensores del patrimonio es como una patente de corso donde no hay ninguna mención a la protección política de las plazas o las aceras. Alegan que “el problema no está en pintar, sino en la falta de criterio con que se hace", dónde están los límites en esta nueva tendencia muralista de los ayuntamientos españoles que ha multiplicado los encontronazos entre los murales de colores que ellos impulsan y las asociaciones que velan por la conservación del patrimonio histórico.

Polideportivo de la Alhóndiga, obra de Miguel Fisac, con un mural realizado por Boa Mistura

En el artículo Marc Luelmo toma como ejemplos, el faro de Ajo, en Cantabria, una construcción de 1930 que fue intervenido por el artista urbano Okuda San Miguel utilizó como lienzo en blanco por encargo de Miguel Ángel Revilla, presidente de la comunidad; y el polideportivo de la Alhóndiga, obra de Miguel Fisac, que el Ayuntamiento de Getafe decidió "realzar" con un mural a cargo del colectivo Boa Mistura. No obstante, Alberto Tellería, portavoz de la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio, considera que el mural que el Ayuntamiento de Getafe ha encargado al colectivo Boa Mistura “es otra muestra más de la incultura de las administraciones, que desconocen la valía de los edificios que poseen y su papel en el paisaje; y una falta de respeto por parte de los autores que las realizan, que parecen despreciar a los arquitectos (tan artistas como ellos) que diseñaron las obras sobre las que actúan”. Tellería concuerda en la importancia de hacer pedagogía: “Debemos insistir en la educación y en la sensibilización de la sociedad hacia un patrimonio cultural que no es nuestro (o no solo nuestro), sino que hemos recibido en usufructo con la obligación de legárselo a las próximas generaciones con el mismo o mayor valor. Su valor no estriba en que satisfaga nuestro gusto (que nos parezca más o menos bonito, o más o menos feo), sino en que expresa el gusto de la sociedad y los artistas que lo realizaron en su día, y nos permite así conocer sus intereses y aspiraciones “.

Polideportivo de la Alhóndiga, obra de Miguel Fisac ante de ser intervenido.

Este artículo también recoge opiniones de varios artistas y profesores entre cuales se encuentran la de la Prof. Marta Domínguez Pérez, profesora de Sociología urbana en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), que indica que los murales en edificios “se empezaron a ver hace tres o cuatro años, sobre todo en barriadas de Latinoamérica como formas de apropiación del espacio público. Pero ahora veo que se está haciendo un poco de abuso, que se está pintando todo, con lo cual ya no tiene el mismo sentido. Parece que pintamos ya cualquier cosa”.

Este artículo también recoge la opinión de Nacho Padilla, experto en desarrollo de marca de ciudades y actual director creativo del Ayuntamiento de Barcelona, “a la intervención con pintura la podemos considerar una herramienta y por tanto sólo podemos juzgar su bondad o maldad por el uso que se haga de ella. La falta de criterio y las razones equivocadas siempre planean a la hora de afrontar cualquier proyecto. Estas actuaciones, como resultan asequibles, tienen más probabilidades de dar lugar a decisiones precipitadas”. Asimismo, el artista urbano residenciado en Barcelona José Sentís, mejor conocido en las calles como Pez, y que lleva pintando paredes desde 1999, dice: "Mi objetivo, pero en ningún momento se busca desprestigiar el gran trabajo de los arquitectos. Creo que, además de pedir permiso a los dueños del edificio en cuestión, en estos proyectos se debería tener en cuenta a los arquitectos ya que de alguna manera estás modificando la obra que ellos realizaron”.

Graffitis en el barrio madrileño de Malasaña

Por su parte, Kenor, otro artista barcelonés que ha pintado muros por todo el mundo, disiente de sus compañeros. “Yo soy un amante de la arquitectura y me preocupo mucho por saber dónde voy a pintar. El faro de Ajo, por ejemplo, no lo hubiera pintado, porque tiene una entidad, una historia. Para mí ya es en sí una obra de arte, como una escultura”. Cuando me piden que vaya a pintar un edificio yo me documento, a veces hablo con los vecinos, les enseño mis dibujos… Entre los artistas que conozco sí hay esa conciencia de informarse de dónde se va a pintar". Kenor no habla solo de la superficie que se va a intervenir, sino también del entorno: “Hay gente que no le importa, que se suben a la grúa y no conectan con la gente del lugar, pero en general el muralista es alguien que pinta en la calle porque quiere transmitir una serie de cosas y conectar con el ciudadano, si no, no pintas en la calle, pintas un cuadro. Un mural así puede ser la obra más importante de un barrio y tiene que haber una participación ciudadana. Pintar algo así tiene una responsabilidad con el entorno muy grande".

Intervención Taller de bicicletas.

No dudamos que el arte urbano más que vandalizar se banaliza, pero aún forma parte de la sanación y la construcción de una ciudad más social y colaborativa. Pero estamos de acuerdo en afirmar que si se muraliza todo los espacios vayamos a echar de menos el gris ahumado de la ciudad. Por lo que, para finalizar añadiremos algo que dijo “Heidegger: “Todo proyecto no construido es una ruina’ y toda ruina es fruto del abandono; por lo tanto, la no construcción implica destrucción”. Definitivamente la ciudad es un patio de juegos en contruccion.

Intervención Polideportivo por Murone.